La técnica del temple tiene
múltiples formulaciones y fue utilizada como procedimiento de pintura
mural.
En Egipto se aglutinaban los pigmentos con agua y goma, colas y huevo,
aplicándolos en zonas concretas, sin mezclar los colores.
Generalmente es la yema de huevo, mezclada con látex de retoño
de higuera y agua, la manera empleada por los grandes pintores italianos
del Trecento y del Quattrocento, tales como Cimabaue, Giotto, Fra Angélico,
Mantegna..., añadiéndose a veces al fresco, para crear una
técnica mixta que permitía las veladuras. |